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Super Mario 64 (Creepypastas)

Super Mario 64: Creepypastas de videojuegos

Tiempo estimado de lectura: 7 minutos

Hoy os contaré la historia de un niño que era adicto a un juego llamado Super Mario 64. Este niño solo jugaba a videojuegos de Mario, se sabía el juego de principio a fin y se pasaba horas jugando. Un día perdió el juego cuando se mudaron, le fastidió muchísimo, sin embargo, cuando pasó el tiempo se le fue olvidando. Una noche que el niño estaba en el ordenador, le llegó una publicidad que ponía que se vendía una antigua copia sin estrenar del videojuego Super Mario 64, lo vendían muy barato. 

Cuando lo vio ni se lo pensó, así que se lo compro. Pasaron días cuando llegó el juego, lo abrió y vio que le habían timado, porque la foto del cartucho no estaba y ponía con rotulador el nombre del juego. Intentó reclamar, pero la página web ya no existía, había desaparecido. El niño muy enfadado y a la vez intrigado, decidió probar el juego.

Un Super Mario 64 hackeado

Tras pasar la pantalla de título apareció la cara de Mario que podías moldear. Empezó a estirar de la oreja, no obstante, conforme lo hizo salieron unas líneas y unas voces raras, él pensó que como era una copia barata era un fallo del juego, así que, saco el juego y soplo el cartucho, el típico truco que se hacía con los videojuegos de N64. Al volver a iniciar el juego pasó de largo la foto de Mario y empezó una nueva partida. Cuando dio comienzo el videojuego, el lugar era mucho más oscuro y tenebroso, no había ningún Toad rondando, ni ninguna voz y la única puerta que había daba al cuarto del primer nivel de los Bob-omb.

Entró por aquella puerta y vio que en vez de el cuadro de los Bob-omb, había un lienzo en blanco, pensó que eran pequeños fallos del juego por ser una copia hackeada y barata, así que entró en el cuadro. La sorpresa fue que la pantalla salía negra, y en vez de salir el nombre de la misión, apareció un mensaje que ponía:

“Sal de aquí o te arrepentirás”

Mario apareció en el campo de los Bob-omb, pero no estaba solo, Luigi estaba a su lado y cuando se acercó, empezó a correr. Lo perdió de vista, se sube a la montaña para enfrentarse con el rey de los Bob-omb, pero no estaba, solo había una pequeña cabaña donde decide entrar. Una oscura sorpresa se llevó cuando dentro de la cabaña, ve al personaje de Luigi colgado. 

Un videojuego tétrico

Empezó a escuchar una canción triste y molesta de un piano y Mario, cayó al suelo y empezó a llorar mientras la pantalla se desvanecía. Volvió al castillo saliendo del cuadro y la pesadilla sigue, el escenario había cambiado por completo. Un montón de Toads empezaron a rodear a Mario, tenían los ojos negros y un rostro aterrador. Lo más bizarro fue cuando vio el cuadro, y allí estaba, una foto de los padres del niño ¿cómo era eso posible?

Se asustó tanto que quería dejar de jugar, intento apagar aquel Super Mario 64, pero el juego no se apagaba, ni tan siquiera si desconectaba los cables, aquello parecía que el videojuego tuviera vida propia. El niño decidió seguir jugando, parece ser que no tenía muchas opciones. Tomó el control y decidió dar un salto al cuadro, empezó a jugar a la única misión disponible que decía:

“No preguntas ¡corre!“

El escenario estaba lleno de plataformas sobre un lecho de agua ponzoñosa, había una extraña figura negra y sin definir que apareció, el niño empezó a seguirlo con Mario. Empezó a saltar de plataforma en plataforma sin ningún tipo de escapatoria, hasta que por fin, consiguió cogerle, pero empezó a consumir su vida lentamente. Perdió una de sus vidas y salió disparado del cuadro, sin embargo, en esta ocasión la foto donde salía sus padres había cambiado.

Una nueva misión suicida

Sus cuerpos empezaron a mostrar signos de descomposición como si fueran cadáveres recientes. El efecto parecía muy real como para ser creado con Photoshop, parecía una foto auténtica. Desesperado por dejar de ver la foto de sus padres, entró otra vez en el cuadro, esta vez la misión decía:

“Ya estoy aquí”

Apareció en una habitación oscura sin ninguna salida ni refugio, al fondo había un piano y cuando se acercó, se transformó en un monstruo, la temible bestia empezó a perseguirlo por toda la habitación. No había forma de matarle o de escapar, así que dejó que le mataran. Aunque, algo cambió, en vez de ser la típica muerte, Mario se cayó al suelo y empezó a desangrarse, sus tripas empezaron a desparramarse por alrededor, era algo asqueroso, sin embargo, esa imagen se volvió real.

Llegó la hora de morir

El niño se quedó paralizado, no pudo más que quedarse observando hasta que Mario volvió a salir expulsado del cuadro. Ahora el castillo estaba en llamas, había algo escrito en la pared con sangre que ponía:

“Nunca podrás salvarlos”

Muy asustado cogió su teléfono y salió de su casa corriendo, empezó a llamar a sus padres, pero no se lo cogían. En pocos minutos el niño recibe una llamada de un numero desconocido y le dijo:

“¿Echas de menos a tus padres?”

El niño estaba tan asustado que soltó el teléfono, por desgracia, se le cayó al suelo rompiéndose la pantalla. Sin saber que hacer, fue directo a la policía, pero, caminando por un camino oscuro y sin nadie alrededor, apareció Mario destripado, aunque por desgracia, este Mario se levantó y fue corriendo donde estaba el niño, y le cortó la cabeza. 

Si algún día recibes una hack de Super Mario 64 ya lo sabes, no se te ocurra jugarlo o acabarás como aquel niño con un desenlace fatal.

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